Cómo mantener la piel durante el verano

Cómo mantener la piel durante el verano Llega el verano. La playa y la piscina ya son una opción y todas queremos estar bronceadas para lucirnos. Sin embargo, el sol -cada año más fuerte- afecta nuestra piel. Por eso, en estos días, es fundamental cuidarla de manera especial. La clave: la hidratación El sol va a resecar nuestra piel mucho más si nos exponemos indebidamente, es decir: sin protector solar, en excesiva cantidad de tiempo u en un horario no recomendado (el horario aconsejado es de 8 a 11 y de 17.a 19). Al momento de hidratar, lo que importa es el vehículo (crema, gel, spray) del protector solar. Por ejemplo, si se trata de protectores en crema, hay algunos que actúan como hidratantes y reparadores, es decir, al aplicar el protector, también hidratamos Siempre y para todas las pieles, lo ideal es higienizarla y humectarla dos veces por día. “Al exponernos, tenemos que usar antioxidantes, Vitaminas E, A, C, solas, en geles, en las cremas humectantes o en los protectores. Estos componentes actúan inhibiendo los radicales libres, responsables del envejecimiento”, Hay que tener en cuenta que, aún aplicando el protector, el sol provoca una acción de exfoliación, que hace que se pierda agua y células. Pero, ¿con qué tipo de crema nos conviene hacerlo? “Después de la exposición, se necesita hidratar. El producto elegido va a depender de cada piel. Si la piel es añosa y gruesa, va a requerir una crema más densa, además de los principios activos correspondientes. Los factores de crecimiento u oligoelementos van a enriquecer la humectación favoreciendo el recambio celular”,. “En cambio si la piel es joven, con una crema hidratante ligera alcanza. Si la piel es grasa –a pesar de la grasitud– sigue estando deshidratada. Lo recomendable es un gel o loción, que son los vehículos más adecuados en estos casos”. En el caso de quienes tengan piel muy blanca, usar una buena protección en crema, no en geles ni spray. La crema debe ser bien aplicada, en cantidad generosa, bien friccionada y repetir la aplicación cada dos horas, sin excepción. Por el contrario de lo que se piensa, cuanto más se protejan las personas de piel muy blanca, más podrán disfrutar del aire libre y el tiempo ocioso”. Al momento de los cuidados, hay que tener en cuenta que las zonas “más sensibles” y que pueden resultar más dañadas son los párpados, ya que su piel es sumamente delgada. Tampoco nos debemos olvidar del cuello y el pecho, que envejecen con mucha facilidad por sucesivas quemaduras desafortunadas, y de los empeines de los pies. ¿Hay que cambiar de cremas durante el verano? La calidad de las cremas no necesita cambiar porque llegó el verano, pero sí hay que modificar las texturas, ya que la transpiración hace más difícil su uso. Los activos recomendados son urea y ácido hialurónico ya que ayudan a retener mucha agua en epidermis. También son excelentes el ácido láctico, la coenzima Q10 y la glicerina, que ayudan a retener la humedad. “Las cremas deben ser aplicadas al menos dos veces por día, mañana y noche, generosamente y masajeando bien para hidratar la capa córnea y para que el principio activo penetre”, Qué hacer después de las vacaciones A pesar de que la piel haya sido bien cuidada durante el verano, ésta va a presentar resecamiento y células descamadas. “Para la recuperación de la piel, se recomiendan peelings, ácidos y una hidratación especial antes de volver a los cuidados de invierno, donde se da un proceso de recambio de células al mismo tiempo que se mantiene la piel humectada. Para esto, el uso de ácidos es ideal ya que ayuda a mantenernos humectadas. Por supuesto, la hidratación va a depender del tipo de piel: las vitaminas A, C y D actúan como protectores naturales ante la acción oxidante y el fotodaño. Al mismo tiempo también nos protegen de la liberación de radicales libres”, En el verano las temperaturas aumentan y con ellas la lista de actividades que hacemos al aire libre, por eso resulta importante saber exactamente como tratar nuestra tez durante los meses más calurosos del año para que luzca hermosa y saludable. Cada vez que vayas a la playa, un picnic, a correr al aire libre o a practicar cualquier otra actividad, no olvides usar un protector solar adecuado para ti. Escoge productos de protección que te mantengan a salvo de los rayos UV y UVA preferiblemente con base acuosa para evitar que los poros de tu piel se tapen. Recuerda que las horas en las que el sol es más intenso y dañino son desde las 10 hasta las 16, así que aumenta la protección en estos períodos. No olvides proteger además zonas delicadas como el escote, las manos, el cuello o las orejas, que también requieren atenciones para no sufrir a causa del sol Usa sombreros para aumentar la protección en el rostro y ropa adecuada que te permita sentirte fresca para evitar que la sudoración excesiva o los roces te generen irritaciones y molestias No olvides hidratar tu piel pues las temperaturas, la piscina, el mar y todas las actividades típicas del verano hacen que se reseque más de lo normal. Utiliza una buena crema hidratante para tu cuerpo y otra para el rostro, tu piel te lo agradecerá Beber abundante líquido también te ayudará a mejorar la apariencia de tu tez y a mantenerte sana por dentro y por fuera, sobre todo si pasas largos períodos al sol Y los delicados labios también necesitan atenciones especiales ante las temperaturas extremas No olvides alimentarte de manera adecuada consumiendo frutas y hortalizas frescas ricas en vitaminas y nutrientes, esto hará que tu piel luzca más atractiva para que la puedas exhibir en el verano. Si estáis pensando que es un lío lo de las cremas en verano ,es normal .La crema hidratante ,nutritiva regeneradora, tensora ,el serum de vitaminas , ,el regenerador ,la crema de las manchas, y por último la PROTECCIÓN SOLAR, como me las aplico? Es la pregunta más, frecuente en la consulta antes de las vacaciones de verano . Los cuidados de la piel dependen
¿Como enseño a mi hijo a comer verduras?

¿Como enseño a mi hijo a comer verduras? Incentivar su incorporación es tarea de la familia, dando el ejemplo. Desde bebé, el niño observa a los mayores que lo rodean y sus hábitos. Para todos los padres siempre es un problema intentar que sus hijos coman verduras. Uno de los inconvenientes de esto, radica en que la preparación de estos productos a veces no es la más entretenida, ni tampoco la más rica o los padres hacen comentarios negativos sobre alguna verdura según preferencias personales. Es ideal que los niños coman estos alimentos, pues es una parte muy importante en la alimentación de todo pequeño que está en crecimiento. Para esto te damos algunas ideas que te pueden ayudar: Desde los 6 meses pueden comenzar (según progresión adecuada) a comer frutas y verduras. lo recomendable es no agregar sal ni azúcar para que el paladar del bebé conozca los sabores naturales. Tampoco se deben mezclar varias frutas o verduras a la vez ya que de lo contrario no aprenden a diferenciar los sabores. Si la primera vez no le gusta, se debe intentar hasta 15 veces, preparadas o presentadas de diferentes maneras esperando unos dias dias para volverlo a intentar. Presenta los platos de forma divertida, con ingredientes que aporten colorido. Usa la imaginación y utiliza diferentes verduras para dibujar caras, paisajes, animales… Aprovecha para contarle un cuento y se lo irá comiendo sin darse cuenta de que son verduras. Predicar con el ejemplo. Debes enseñarles a tus hijos que las frutas y verduras forman parte del menú familiar. Es sumamente positivo hacerlos participar también en la compra de frutas y verduras Deja que los niños participen en la elaboración de los platos. Pueden preparar juntos ensaladas o pizzas caseras donde se pueden añadir variedad de hortalizas. Añade verduras cortadas o en puré a los platos de carne, pescado, pasta o arroz. Por ejemplo: espaguetis con champiñones y jamón, arroz con verduras, flan de espinacas y camarones. Relacionado